¿Quiénes somos?
Somos una iglesia Pentecostal la cual cree que Dios sigue siendo el mismo de ayer y hoy, y lo será por siempre!
Pertenecemos a la region Mid-Atlantic de la Iglesia de Dios.
Todo empezo, en una vision, ahora estamos asombrados de la grandeza de Dios con lo que esta haciendo.
Declaracion de Fe
Creemos
En la inspiración verbal de la Biblia.
En un Dios que existe eternamente en tres personas, a saber: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Que Jesucristo es el Unigénito del Padre, concebido del Espíritu Santo y nacido de la virgen María. Que fue crucificado, sepultado y resucitó de entre los muertos. Que ascendió al cielo y está hoy a la diestra del Padre como nuestro Intercesor.
Que todos han pecado y han sido destituidos de la gloria de Dios, y que el arrepentimiento es ordenado por Dios para todos y necesario para el perdón de los pecados.
Que la justificación, la regeneración y el nuevo nacimiento se efectúan por fe en la sangre de Jesucristo.
En la santificación, siguiente al nuevo nacimiento, por fe en la sangre de Jesucristo, por medio de la Palabra y por el Espíritu Santo.
Que la santidad es la norma de vida, de Dios, para su pueblo.
En el bautismo con el Espíritu Santo, subsecuente a la limpieza del corazón.
Que el hablar en otras lenguas, como el Espíritu dirija a la persona, es la evidencia inicial del bautismo con el Espíritu Santo.
En el bautismo en agua por inmersión y que todos los que se arrepienten deben ser bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Que la sanidad divina es provista para todos en la expiación.
En la cena del Señor y el lavatorio de los pies de los santos.
En que Jesús vendrá por segunda vez antes del milenio. En primer lugar, a resucitar a los justos muertos y arrebatar a los santos vivos hacia Él en el aire. En segundo lugar, a reinar en la tierra por mil años.
En la resurrección corporal; vida eterna para los justos y castigo eterno para los inicuos.
Principios Doctrinales
Arrepentimiento: Marcos 1:15; Lucas 13:3; Hechos 3:19.
Justificación: Romanos 5:1; Tito 3:7.
Regeneración: Tito 3:5.
Nuevo nacimiento: Juan 3:3; I Pedro 1:23; I Juan 3:9.
Santificación, subsecuente a la justificación: Romanos 5:2; I Corintios 1:30; I Tesalonicenses 4:3; Hebreos 13:12.
Santidad: Lucas 1:75; I Tesalonicenses 4:7; Hebreos 12:14.
Bautismo en agua: Mateo 28:19; Marcos 1:9-10; Juan 3:22-23; Hechos 8:36-38.
Bautismo con el Espíritu Santo subsecuente a la limpieza; la impartición de poder para el servicio: Mateo 3:11; Lucas 24:49, 53; Hechos 1:4-8.
Hablar en lenguas bajo la inspiración del Espíritu como evidencia inicial del bautismo con el Espíritu Santo: Juan 15:26; Hechos 2:4; 10:44-46; 19:1-7.
La Iglesia: Éxodo 19:5-6; Salmos 22:22; Mateo 16:13-19; 28:19-20; Hechos 1:8; 2:42-47; 7:38; 20:28; Romanos 8:14-17; I Corintios 3:16, 17; 12:12-31; II Corintios 6:16-18; Efesios 2:19-22; 3:9, 21; Filipenses 3:10; Hebreos 2:12; I Pedro 2:9; I Juan 1:6-7; Apocalipsis 21:2, 9; 22:17.
Dones espirituales: I Corintios 12:1, 7, 10, 28, 31; 14:1.
Las señales seguirán a los creyentes: Marcos 16:17-20; Romanos 15:18,19; Hebreos 2:4.
El fruto del Espíritu Santo: Romanos 6:22; Gálatas 5:22, 23; Efesios 5:9; Filipenses 1:11.
Sanidad divina provista para todos en la expiación: Salmos 103:3; Isaías 53:4-5; Mateo 8:17; Santiago 5:14-16; I Pedro 2:24.
La Santa Cena: Lucas 22:17-20; I Corintios 11:23-26.
El Lavatorio de los Pies de los santos: Juan 13:4-17; I Timoteo 5:9-10.
Diezmos y ofrendas: Génesis 14:18-20; 28:20-22; Malaquías 3:10; Lucas 11:42; I Corintios 9:6-9; 16:2; Hebreos 7:1-21.
Restitución donde sea posible: Mateo 3:8; Lucas 19:8-9.
La segunda venida de Jesús antes del milenio. Primero, para resucitar a los santos que han muerto y arrebatar a los creyentes vivos en el aire: I Corintios 15:52; I Tesalonicenses 4: 15-17; II Tesalonicenses 2:1. Segundo, para reinar sobre la tierra por mil años: Zacarías 14:4; I Tesalonicenses 4:14; II Tesalonicenses 1:7-10; Judas versículos 14-15; Apocalipsis 5:10; 19:11-21; 20:4-6.
Resurrección: Juan 5:28-29; Hechos 24:15; Apocalipsis 20:5-6.
Vida eterna para los justos: Mateo 25:46; Lucas 18:30; Juan 10:28; Romanos 6:22; I Juan 5:11-13.
Castigo eterno para los inicuos, sin liberación ni aniquilación: Mateo 25:41-46; Marcos 3:29; II Tesalonicenses 1:8,-9; Apocalipsis 20:10-15; 21:8.